3 escapadas desde este Norte (parte 1)
3 escapadas desde este Norte que además, si aún no lo conoces, te ayudan a poner en el mapa a las Merindades: The Other North,
este territorio fronterizo de aguas dulces, entre el Mar Cantábrico y los Campos de Castilla, para quienes buscamos otro Norte.
Esta página es un recordatorio para estos meses que llegan, porque ya empiezan a apetecer escapadas. El invierno por aquí es largo, que no es lo mismo que duro como seguramente crees o te han contado. Lo que sí que pasa por aquí es que
se vive.
Se siente.
Se habita.
Es decir,
el invierno es para lo que es, y por este Norte no se olvida.
Es para estar más dentro y hacia dentro, para disfrutar más de las casas y de los amigos en un bar, o para abrir botellas de vino, cortar queso y partir pan en larguísimas sobremesas cerca de la chimenea,
como toda la vida.
Pero ahora, con los primeros días soleados que nos sacan a la calle cual caracoles (por cierto, también ellos empiezan a salir de sus conchas poco a poco), entran ganas de escapadas. Así que,
aquí tres destinos, del más cercano al más lejano, y tres cosas que llevo siempre.
3 DESTINOS PARA ESCAPADAS DESDE LAS MERINDADES
Burgos: De esta ciudad tengo que hablar sí o sí, porque no te puedes imaginar lo chispeante que está Burgos. Aquí sí que el frío es un handicap a veces, no como en las Merindades. No tiene nada que ver con nuestro clima. Por eso ahora que llega la primavera, es un momentazo para ir. Además existe la excusa perfecta!!! Por fín están (expuestas) las nuevas puertas de Antonio López en la Catedral de Burgos. Te dejo el enlace a una página en la que puedes trastear y ver este proyecto tan bonito, tan contemporáneo y tan vivo. Ahora mismo es apasionante acercarse a esta ciudad y a la Catedral, e intentar descubrirla (quizás de nuevo) con ojos frescos y no con ojos culturetas ni casposos. A solo 1h de las Merindades (Sur).
Alto Campoo: Esta estación de esquí cántabra está muy cerquita de aquí y la disfrutamos sin parar. Los niños van desde el colegio habitualmente, y es un lujazo ir y volver a esquiar un sábado cualquiera. Así que, últimos coletazos de nieve a solo 1,15h de las Merindades (Oeste).
Biarritz: Aquí seguro que entra un poco de mi nostalgia personal porque recuerdo con mucho cariño ir allí de escapada para hacer la compra a un enorme supermercado y traer Nutella y siropes a espuertas (aquí no había); visitar perfumerías, y comer ostras. Un destino increíble en el Sur de Francia para hacer las primeras visitas al Cantábrico de la temporada, a solo 2,5h desde las Merindades (Noreste)
3 COSAS QUE LLEVO SIEMPRE EN MIS ESCAPADAS DESDE LAS MERINDADES
Tote bag The Other North: cabe todo, no pesa y me siento orgullosa, útil y generosa cuando me preguntan por esta marca y cuento este Norte desconocido por el mundo. Me he encontrado con muchas personas buscando otro Norte en la vida (el suyo propio y no el que marca la estrella que más brilla), y también buscando otro Norte en España (uno sin masificar). Si tú también quieres contar The Other North y te interesa esta bolsa o el pañuelo del que te hablo abajo, contacta aquí.
Pañuelo Root (raíz): Este pañuelo, que se ha usado desde siempre para trabajar en el campo y para engalanarse en las fiestas populares y romerías, es una de esas prendas que te reconforta con la seguridad que da lo que perdura, lo que no se desvanece, la raíz. ¿Dónde está tu raíz? ¿Te has parado a pensarlo a lo lejos, más allá de tus abuelos?. Es raro quien no tenga su raíz en la tierra, pero haberlas ailas. Y de una persona sin raíz en la tierra hablaré en la carta que enviaré el próximo día 3. Si quieres recibirla, suscríbete aquí.
Un cuaderno y una pluma: escribir en papel y con pluma es uno de mis vicios más satisfactorios y que mejor me hacen sentir. Igual que leer en papel, o tener objetos que envejecen bien, de esos que cuanto más viejos son, más bonitos están. De ahí también un cuaderno de piel. Con respecto a la pluma, una Lamy para llevar siempre encima, es perfecta. Porque me gusta el color y hay miles de colores muy bonitos, y porque no me importa perderla.
Felices escapadas!